Patricia Miranda y Daniela Berdeja
Hacia una Convención Marco sobre la Deuda Soberana: fundamentos, desafíos y...
cionalidad, soluciones sostenibles y prevención efectiva de crisis de deuda.
El objetivo del documento es presentar las principales cualidades de una
Convención Marco y perspectivas a partir de compromisos globales recien-
tes. Previamente, el escrito revisa, desde una mirada sistémica, las causas
de crisis recurrentes para luego abordar las deficiencias en las respuestas
hasta ahora implementadas. Finalmente, se presentan elementos de la ar-
quitectura financiera vinculados a la necesidad de una base institucional ba-
sada en principios de justicia y compatible con el desarrollo sostenible y los
derechos humanos.
centrales abarataron el crédito a niveles históricos, generando que los flujos
de capital se dirijan hacia la periferia en busca de mayores rendimientos,
principalmente a través de fondos de inversión privados (Gabor, 2021). A par-
tir de 2022, tras el aumento de la inflación se da una subida generalizada de
tasas de interés, acompañada por el fortalecimiento del dólar. Así, volvió a
cerrarse el grifo de financiamiento, generando una nueva oleada de proble-
mas de liquidez y crisis en la periferia (Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Comercio y Desarrollo [UNCTAD], 2023).
Estos hechos permiten identificar al menos dos dinámicas que configu-
ran las crisis de deuda. La primera apunta a la prociclicidad de los flujos
liquidez en la periferia, a diferencia de lo que sucede para economías cen-
trales (Stiglitz & Guzmán, 2025). La liquidez fluye hacia países periféricos
en momentos de auge global, induce al sobreendeudamiento y sale ma-
sivamente ante cualquier síntoma de inestabilidad, derivando en crisis de
liquidez e incluso solvencia.
La naturaleza sistémica y recurrencia de las crisis de deuda soberana
La recurrencia de las crisis de deuda soberana en países periféricos suele
ser interpretada por la economía ortodoxa como una falla estrictamente do-
méstica. Bajo esta lógica, la causa raíz de las crisis de deuda se reduce a pro-
blemas de indisciplina fiscal, deficiencias en la gestión institucional interna
del país o riesgo moral. Sin embargo, la recurrencia de estas crisis evidencia
que no se trata de anomalías aisladas que puedan atribuirse a “malos deu-
dores”, sino a manifestaciones estructurales de una arquitectura de deuda
limitada. Se trata de un problema institucional global.
La naturaleza cíclica de estas crisis puede ser comprendida a partir de tres
episodios históricos. Por una parte, la denominada crisis de los ochenta en
América Latina no nace únicamente de desequilibrios internos, sino a par-
tir de factores exógenos. En particular, la elevación unilateral de la tasa de
interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, conocida
como Volcker shock, que repercutió en tasas internacionales y el costo del
financiamiento (Panitch & Gindin, 2012). Ello revirtió los flujos de capital de la
periferia, que previamente había recibido una importante cantidad de finan-
ciamiento incluso por encima de sus necesidades reales, particularmente en
América Latina (Cantamutto, 2025).
Un segundo episodio se refiere al proceso de desregulación financiera y
liberalización comercial promovido por lo que se denominó el “Consenso
de Washington”, y que terminó intensificando la volatilidad. Diversas crisis
a finales de la década del 90 e inicio del nuevo milenio evidenciaron que
la apertura forzada de la cuenta de capitales exponía a las economías en
desarrollo a reversiones súbitas de capital (sudden stops), operando de ma-
nera independiente a sus “fundamentos macroeconómicos” (Stiglitz, 2002;
Ocampo, 2011).
Un segundo elemento se relaciona con las asimetrías estructurales cen-
tro-periferia y lo que se denomina el “pecado original”. Las economías pe-
riféricas se enfrentan a la imposibilidad de endeudarse internacionalmente
en su propia moneda (Eichengreen et al., 2007). Esto obliga a asumir deuda
en divisas fuertes, transfiriendo el riesgo cambiario al país deudor. Cualquier
devaluación inflará el peso real de la deuda.
Deficiencias estructurales de la arquitectura de la deuda soberana
Entre los principales problemas de la arquitectura de deuda global, que
además data desde hace varias décadas, se encuentra la ausencia de un
marco multilateral, permanente e independiente para la reestructuración de
deudas soberanas. Este hecho incluso provocó el debate a fines de la déca-
da del noventa sobre alternativas como la de Anne Krueger o la de Kunni-
bert Raffer, pero que terminaron siendo reemplazadas por la propuesta de
acreedores privados y una salida contractual: la inclusión de cláusulas para
la reestructuración, con foco especial en las Cláusulas de Acción Colectiva
(CACs) (Cantamutto, 2025). En la práctica, las CAC tienen limitaciones en su
aplicación retroactiva y no impiden los litigios agresivos en cortes extranje-
ras y siguen subordinadas a la voluntad del mercado (Gelpern et al., 2020).
El ecosistema de la deuda soberana ha cambiado. Actualmente, existe una
presencia preponderante de tenedores de bonos que ha desplazado al Club
de París y a la banca comercial tradicional. Existe un universo más hetero-
géneo y opaco de acreedores privados a través de los mercados de bonos
globales, fuertemente vinculados al capital en la sombra o shadow banking
(Gabor, 2021). Además, existe un mayor rol de acreedores no tradicionales,
Actualmente, se observan patrones que parecen repetirse, pero en un con-
texto de mayor incertidumbre y vulnerabilidad. Tras la crisis de 2007-2008,
las políticas de flexibilización cuantitativa (quantitative easing) en países
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